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martes, 25 de marzo de 2008

En abril libros mil



Manel Haro, periodista.


Dicen que la primavera la sangre altera. No sé si es cierto, pero lo que es indudable es que las editoriales saben aprovechar la llegada del mes de abril para ir preparando el terreno de las novedades preparadas para este mes. Podríamos manipular un poco otro dicho y decir que en abril libros mil, dado que, teniendo en cuenta que el 23 de ese mes es el Día del Libro, el mercado editorial pone fechas a las novedades más esperadas. Un claro ejemplo de ello es la segunda parte de La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón, que aparecerá el 17 de abril y cuyo título es El juego del ángel.

En Barcelona hay una gran tradición del Día del Libro, conocido en tierras catalanas como la diada de Sant Jordi. Es normal regalarse una rosa y un libro. Es el momento para que las librerías saquen de sus almacenes los libros más caros, más llamativos y, por supuesto, los best sellers, los que nunca fallan. No siempre la persona que va a comprar un libro es lector/a; de hecho, muchos de los que reciben un libro como regalo ese día tampoco lo son. Por esa razón, ante la duda de qué libro hay que regalar, siempre se recurre a un best seller.

Están los de toda la vida, como Los pilares de la tierra –este año incluso se puede regalar la segunda parte- o los títulos de Stephen King, Arturo Pérez Reverte… No obstante, este día en Barcelona marca un punto de inflexión en la vida de algún autor. Siempre hay alguna novela que da la sorpresa o alguna que bate récords de venta. Tal día como un 23 de abril, autores como Ildefonso Falcones –La catedral del mar-, Martí Gironell –El puente de los judíos-, Carlos Ruiz Zafón –La sombra del viento- o Javier Cercas –Soldados de Salamina- pasan a ser superventas. Triunfar un Día del Libro en Barcelona significa asegurarse miles de lectores en los meses siguientes. El pasado año uno de los grandes triunfadores fue Francisco González Ledesma, que escribió La ciudad sin tiempo bajo el pseudónimo Enrique Moriel, una excelente estrategia que le sirvió para volver a lo más alto y vender miles de ejemplares.

La novela histórica, los libros de autores mediáticos y los best seller triunfan. Por esa razón las editoriales y las librerías ya se están preparando para este día. Los escaparates empezarán a estar llenos de novelas de estos géneros. Habrá algún autor y alguna editorial que saldrán airosos de ese día como los grandes triunfadores en ventas. También habrá alguna sorpresa, un autor poco conocido que será la gran revelación (el año pasado fue Martí Gironell). Pero lo que seguro ganará será la literatura. Por eso, vamos calentando motores ahora que ha llegado la primavera.

martes, 4 de marzo de 2008

Técnicas Literarias I: el texto explicativo.





Por María C. Mendoza

Todo escritor novel o amateur (e incluso alguno de cierta trayectoria) ha incurrido alguna vez en este defecto de la escritura, que no solo da a los textos una apariencia poco profesional, casi como de borrador, o de manuscrito sin pulir, sino que incluso entorpece la lectura. Me refiero al texto explicativo. Por desgracia, en los últimos tiempos, parece estar muy de moda. Pero antes de entrar en materia describiré qué es lo que yo entiendo por tal.
Texto explicativo es aquel que, como indica su nombre, explica cosas que ya están explicadas o que se deducen de los diálogos, se sobreentienden o se deben narrar de otra manera. ¿Quién no ha leído una novela donde los personajes intercambian parlamentos y a continuación el narrador nos explica lo que han hablado y nos hace una especie de resumen de lo que debemos entender de ese diálogo? A mí, personalmente, me resulta bastante molesto (aunque seguramente también he caído en este vicio). Denota inseguridad por parte del autor, que quizás no cree suficientes sus recursos para hacerse entender; pero también el lector se siente menospreciado en su capacidad.
La Literatura, como arte, debería estar basada en la sugerencia más que en la información bruta. Decir entre líneas, hacer que los personajes actúen pero sin calificarlos, dejando esa parte al lector, como reconstructor de la obra; limitarse a describir con la menor introducción de juicios del narrador que sea posible, por ejemplo, no tomando partido por ciertos personajes y denigrando a otros con calificativos del estilo de : "el astuto Juan", "el desgraciado Luis"... Si la historia está bien contada, esas aclaraciones sobran. Podemos crear una escena donde Juan engaña con una elaborada jugarreta al villano, ¡ahí ya vemos su astucia sin decirlo! Es típico el caso (y los manuales lo nombran con frecuencia) del autor que dice que cierta conversación fue brillante, en lugar de transcribírnosla para que nosotros podamos juzgar si lo es o no; o el terrible error de adornar a un personaje de todo tipo de virtudes (lógico, inteligente, valiente, etc) que luego a lo largo de la novela no demuestra en ninguna ocasión. Claro está que ser explicativo es ir "a lo fácil" y muchas veces se recurre a ello por pereza y por falta de creatividad. Sin embargo, es obvio que queda mucho mejor un texto que sugiera a uno que explique innecesariamente. Si dos personajes entran en una habitación y la puerta se cierra.... ¿no resulta esta imagen mucho más potente que decir lo que hicieron los personajes tras la puerta? Ahí entraríamos también en el dominio de una de las técnicas menos utilizadas por los modernos escritores: la elipsis narrativa.
Si alguna vez han visto telenovelas o culebrones (me refiero a los malos) se habrán dado cuenta de un curioso detalle: no conocen o evitan la elipsis, y seguramente adrede. Una chica ve al novio de su mejor amiga besuqueándose con la mala. A continuación se inicia una sucesión de dimes y diretes francamente insoportable con la que pueden tirarse capítulos enteros: la amiga lo cuenta a su cuñada, esta a su marido, este a su compañero de trabajo, etc, etc... con las mismas palabras, todo, todo... ¿Cuál es el objeto de esto si el televidente ya sabe lo que pasó? Pues muchas novelas recientes están construidas sobre este patrón que parece exigir una explicación continua de todo sin pensar que la información repetida o sobrante sobrecarga la novela, la hace poco legible y en realidad no aporta nada en absoluto. Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra...
Ahora una de arena. Con sorpresa constato, leyendo comentarios sobre novelas muy explicativas, que el lector, salvo raras excepciones, no repara o no da importancia a este hecho. O quizás lo ve, le parece un "fallo", pero lo considera secundario. Lo que ya resulta increíblemente desconcertante es que incluso consideren como una "virtud" el texto explicativo. La conclusión a que nos lleva tal hecho es que el lector está acostumbrándose a textos perezosos que no le obligan a pensar por sí mismo sino que se lo dan todo mascado y explicado. El lector cree todo lo que dice el autor (que Juan es astuto aunque no lo demuestre, que Luis es un desgraciado aunque los males que lo aquejen son leves) y no cuestiona. Así que termino este artículo con una reflexión: ¿de quién es la culpa del texto explicativo, del autor que no sabe usar otros recursos o del lector que demanda lo fácil?

lunes, 18 de febrero de 2008

UN LUGAR PARA DAR FORMA A LOS SUEÑOS: ESCUELA DE ESCRITORES




Como ya vimos en nuestro post anterior, las vías que tiene un escritor en ciernes para aprender, perfeccionar o simplemente compartir sus habilidades, técnicas o historias cada vez son mayores. En este época en la que las tecnologías llegan a casi todos los hogares, las personas con ansías de escribir, que no dispongan de mucho tiempo o que vivan en lugares en los que las escuelas o talleres no lleguen, pueden recurrir a Internet para allí, a través de los talleres on-line acceder a la práctica totalidad de los servicios que estos ofrecen a sus alumnos presenciales.

La escuela de escritores es una de estas instituciones que tanto bien hace al mundo literario. En su página no sólo tendremos acceso a la información y forma de matricularse en los distintos cursos que ofrecen tanto on-line, como en persona, si no que también tiene apartados dedicados a las herramientas necesarias para el día a día del escritor, también tiene una sección de premios literarios, unos convocados por ellos mismos y también acceso a los convocados por otras entidades. Los premios son una buena prueba de fuego para los escritores y además sirven para foguearse y darse poco a poco a conocer en el mundillo literario, no muy grande por cierto. También tienen apartados donde recomiendan lecturas y un servicio de corrección de textos, que recomendamos utilizar antes de presentar los escritos a cualquier concurso o editorial. Además de estos apartados también tienen noticias, una sección en la que detallan sus actividades y varias cosas de esa índole.

Escuela de escritores ofrece una amplia gama de cursos presenciales en Madrid (alguno de ellos bastante originales como el de literatura erótica), además también ofrece sus servicios pero con una oferta mucho más reducida en Zaragoza y Burgos. En lo que a cursos por Internet se refiere la oferta se amplía muchísimo, ofreciendo desde cursos intensivos hasta anuales, pasando por trimestrales y semestrales, algunos de ellos como el de “mitología y literatura”, que nos han llamado bastante la atención. Algo también novedoso en Escuela de escritores, es que también tienen una sección de cursos para empresas, aunque para lo que a nosotros respecta, esta última sección es residual, como así son los servicios que presta.

En definitiva, podemos asegurar que aunque Escuela de escritores, no tenga el prestigio ni la solera de otros centros de talleres y cursos literarios, como bien pudieran ser los de Fuentetaja, ofrece una amplia gama de recursos y de profesores-guías, así como muchas facilidades para los que no residen en las tres ciudades en las que tienen sede. Por ello y por la originalidad de algunos de sus cursos, que van más allá, del clásico “iniciación al relato” o “iniciación a la novela”, aunque de estos también hay, no podemos más que recomendar su visita a los interesados, como dijimos al principio, en aprender, perfeccionar o simplemente compartir, sus técnicas, habilidades, ideas e historias; en definitiva, los que sueñan con crear mundos y quieren saber como darles forma.
http://www.escueladeescritores.com/


Sergio Remedios.
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